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Estrategia, física cuántica y yoguis.

March 07, 20244 min read

Miércoles 6 de marzo, 19.40. Ave Barcelona- Madrid

 

Delante de mí llevaba a un chico, con una estética de Jack Sparrow, que pasó todo el viaje con Tik Tok en su móvil. Al principio utilizó auriculares, pero, a la media hora, decidió compartir amablemente lo que escuchaba con los que estábamos cerca.

 

Nada del otro mundo: temas de coches, consejos para ganar dinero en Shopify, como debe comportarse un alfa para seducir, etc.

 

No obstante, hubo uno que llamó mi atención, sobre todo, porque subió el volumen. Empezaba así “Te voy a explicar la ley de la atracción y sus claves para aplicarla

 

¿Se va a tragar un vídeo de física? ¿Le gustará también la electrostática y la ley de Coulomb?  No me cuadraba absolutamente nada, a juzgar por los videos anteriores.

 

La triste realidad

Desplegué inmediatamente las orejas y estiré el cuello, pero no era nada de eso. Tenía en la pantalla a un señor que parecía Demis Roussos con un pijama de yogui, explicando esta ley. Según él, si cierras los ojos y deseas mucho algo, se acaba manifestando.

 

Bien. Es como llevar la visión a un nivel más, pensé yo.

 

El problema es que seguía enredando y explicaba esta ley en base a la física cuántica, estados alterados de energía y vibraciones. Además, la explicación era detallada y prolija y, cuando parecía que ya no podía añadir más disparates, aparecía otro aún mayor.

 

Los que hemos estudiado físicas sabemos bien lo que es esto. Con las asignaturas de mecánica cuántica nos dejamos sangre, sudor y lágrimas y algo de incienso, por el nivel de abstracción que requerían y el dominio matemático demandado  para su comprensión.

 

No obstante, el yogui en pijama, se permitió emplear conceptos de esta disciplina, para explicar la ley de la atracción y a su prima hermana, la manifestación.

 

Si estás tan perdido como yo en estos temas, puedes buscar en internet, como hice en el tren, y verás que hay 3 millones de búsquedas en Google para ley de atracción y más de 30 millones para manifestación.

 

El nivel está tan bajo, que es imposible no triunfar en esta vida.

 

¿Casualidad o causalidad?

Y ahora vamos al mundo empresarial. Los malos datos de quiebras de empresas no son casualidad, sino causalidad. Está relacionado con no entender el funcionamiento del mercado, con creer las cosas sin más, con copiar, con no cuestionar nada, con apuntar bajo.

 

¿Por qué digo siempre que la estrategia es la única salida a la competencia en precio, a gastar más que nadie, a la fuerza bruta? Porque es lo único que te obliga a buscar tu ventaja competitiva y amoldarla para que encaje en el mercado. Es la única alternativa a competir en precio, a quemarte, a dar u paso hacia delante y cuatro hacia detrás, a evitar el castigo de Sísifo en el Tártaro

 

Entender la estrategia y el pensamiento estratégico, es sencillo, pero requiere aprender, interiorizar y practicar, y esto se articula con tres elementos: conocimiento, habilidades y hábitos.

 

  • Conocimiento del mercado, de su funcionamiento, de las fuerzas que lo gobiernan, de sus tendencias políticas, económicas, sociales, tecnológicas, etc.

  •  Habilidades: entender y saber aplicar los tres tipos de razonamiento (deductivo, inductivo y abductivo) y los tres tipos de pensamiento (lineal, sistemas y diseño o design thinking) De aquí se derivan dos habilidades críticas: la simulación de escenarios y la elaboración de diagnósticos. Un diagnóstico es fundamental para una buena estrategia y nos ayuda a simplificar la complejidad, a menudo abrumadora, de la realidad, identificando aquello que es crítico. Si no simplificamos los datos ni indicamos lo crítico, no es un diagnóstico, es vomitar la información.

  • Adopción de hábitos para su ejecución, entre los que destacan el foco y renuncia, adaptación e iteración.

     

Conocer y practicar esto marcará la diferencia entre desarrollar una estrategia o terminar con pseudo estrategias, insulsas, carentes de todo y disidentes de nada. Estrategias de garrafón.

 

Hay una enfermedad que está tan extendida como una pandemia y no se soluciona con mascarillas ni Sanitol. Los emprendedores y demás profesionales, ignoran lo qué es la estrategia y sus beneficios, cómo se desarrolla, cómo se implanta y se sistematiza y esto tiene funestas consecuencias. Hoy en día, la estrategia es lo que tú quieras que sea, ha perdido cualquier atisbo de rigor, y encontramos a gente impartiendo formación sobre estrategia, cuyo único conocimiento proviene de videos en Tiktok de folclóricas ilustres.

 

No utilizan pijamas de yogui, pero sus explicaciones y sus efectos son los mismos

  

Te dejo dos opciones abajo, elige tu propia aventura

 Para estrategia:               aquí

Para pijamas de yogui:   aquí

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